Bruselas dice que TikTok no protege bien a los menores: qué significa para tu hijo y para cualquier web con usuarios
La Comisión Europea ha comunicado a TikTok que las cuentas de los menores no cumplen la Ley de Servicios Digitales: un adolescente puede poner su perfil en público y quedar visible para todo el mundo. Te contamos qué ha pasado exactamente, qué es preliminar y qué no, y qué lección hay aquí para cualquiera que tenga una web con usuarios registrados.
Un adolescente, una cuenta pública y medio mundo mirando
Si tienes un hijo adolescente con TikTok, hay bastantes probabilidades de que su perfil sea público. Es decir: cualquiera puede ver lo que sube, siga o no la cuenta, tenga cuenta en TikTok o no la tenga. Y no porque el chaval haya tocado nada raro, sino porque la aplicación se lo permite con dos toques.
El 24 de julio de 2026 la Comisión Europea le dijo a TikTok que eso no le vale.
Qué ha pasado exactamente
La Comisión envió a TikTok lo que se llama "conclusiones preliminares": el paso formal en el que Bruselas comunica a una empresa de qué la acusa, antes de decidir nada en firme. La conclusión es que las cuentas de menores en TikTok no cumplen los estándares de seguridad que exige la Ley de Servicios Digitales (la DSA, la norma europea que regula a las grandes plataformas).
El problema concreto que señala: los menores pueden poner su cuenta como "pública", lo que hace su contenido visible para cualquiera, incluso para quien no tiene cuenta en la plataforma.
Lo que Bruselas exige es un cambio en la configuración por defecto: que el contenido de un menor sea visible solo para los usuarios que el propio menor haya aceptado, y que ese contenido no se recomiende a nadie a través del algoritmo.
Lo que todavía no ha pasado (y conviene no confundir)
Aquí es donde muchos titulares se vienen arriba, así que vamos con la letra pequeña:
- Son conclusiones preliminares, no una sentencia. TikTok tiene derecho a responder y a defenderse.
- La Comisión no ha impuesto ninguna multa, ni ha anunciado una cifra. El comunicado no menciona sanción alguna.
- Sí es cierto que la DSA contempla multas de hasta el 6% de la facturación mundial de la empresa —eso está en el marco sancionador de la propia ley—, pero solo si la infracción se confirma al final del procedimiento. A día de hoy, no lo está.
Dicho de otra forma: es un aviso serio y con consecuencias potencialmente enormes, pero es el principio del proceso, no el final.
¿Y esto a ti te afecta?
Depende de en cuál de estos dos grupos estés. Probablemente en los dos.
Si eres padre o madre. Lo importante del caso no es la multa: es que te confirma algo que quizá dabas por hecho al revés. La configuración por defecto de una red social no está pensada para proteger a tu hijo, está pensada para que su contenido llegue al máximo de gente posible. Esa es exactamente la discusión que ha abierto la Comisión.
Si tienes un negocio con web. Aquí está la parte que casi nadie cuenta. La DSA aprieta a las plataformas gigantes, y tu tienda online no es TikTok. Pero la dirección en la que sopla el viento regulatorio en Europa te llega igual, y se resume en una idea: la opción por defecto tiene que ser la que protege al usuario, no la que le expone. Eso ya se aplica al RGPD, a las cookies y a los datos que recoges en cualquier formulario.
Si tu web tiene usuarios registrados, perfiles visibles, comentarios o cualquier cosa que un cliente publique, la pregunta incómoda es: ¿qué se ve por defecto sin que el usuario haya elegido nada?
Qué puedes hacer hoy
Con la cuenta de tu hijo, sin dramatismos y a poder ser con él delante:
- Entra en los ajustes de privacidad de la aplicación y comprueba si la cuenta es pública o privada. Si es pública, pásala a privada.
- Repasad juntos quién puede comentar, escribirle o descargar sus vídeos.
- Y una conversación que vale más que cualquier ajuste: que entienda que lo que sube en público lo puede ver cualquiera, para siempre y fuera de su control.
Con tu web, un repaso de media hora:
- Haz la lista de qué datos de tus usuarios son visibles sin que ellos lo hayan pedido.
- Comprueba que las casillas de consentimiento no vengan marcadas de serie.
- Revisa si tu web puede tener usuarios menores de edad y si has pensado alguna vez en ello (la mayoría no lo ha hecho).
- Mira cuándo actualizaste por última vez tu política de privacidad y tu aviso de cookies. Si la respuesta es "ni idea", ahí tienes la tarea.
